Probamos la Chevrolet Tracker con el último rediseño, que no alteró la mecánica, el equipamiento o lo agradable que es manejarla.
Por Martín Simacourbe
Fotos: F. G. y M.O.
Ya sin el espaldarazo que suponía jugar de local (con los beneficios que eso tuvo en la gestión de Sergio Massa), la Tracker sigue siendo el SUV compacto más elegido del mercado argentino.
En estos tiempos en los que se juega de igual a igual, el producto fabricado en la planta de Alvear se las debe ver con muchísimos contrincantes de origen brasileño. Muchos ya estaban (Renegade y T-Cross, por ejemplo), otros fueron apareciendo (Kardian, Tera o el nuevo Kicks) y muchos otros llegarán en breve (Yaris Cross, WR-V y Avenger).
¿Qué tiene entonces la Tracker para mantenerse en el sitio de privilegio? Una receta conocida a la que le sumó una actualización a mediados de este año.
Los cambios fueron únicamente estéticos, ya que no varió la mecánica o el equipamiento. Se estrenó una nueva trompa con faros en doble nivel, nueva parrilla, paragolpes, llantas y poco más. Suficiente como para renovar la mirada sin perder su estilo.
Otras novedades aparecieron por dentro, con la actualización de las pantallas. El tablero ahora es íntegramente digital (el mismo que Chevrolet le viene poniendo a todos sus modelos) y la multimedia tiene un display de mayor tamaño.
Lo del instrumental lo sentimos como un retroceso y no por haber dejado de lado las agujas. Es que el tablero digital es pequeño (hay mucho espacio desperdiciado), ofrece poca data y, si bien tiene tres vistas para elegir, ninguna es demasiado agraciada desde lo estético.
Ambas pantallas se disponen en continuado, lo que mejoró la presentación, pero mantiene la visera del anterior diseño y única tecla física (para encender y cambiar el volumen) queda lejos del alcance.
El resto no sufrió cambios, con esta versión Premier ofreciendo tapizados en doble tono tanto en la consola como en las butacas, algo a lo que pocos competidores recurren.
El espacio general es el esperado (tanto en las plazas traseras como en el baúl) y la posición de manejo de las más cómodas. La calidad es un punto mejorable, aunque sin grandes críticas, y el interior no ofrece demasiados lugares para dejar objetos.
El equipamiento ofrece techo panorámico, cargador inalámbrico, estacionamiento asistido (poco frecuente en su clase), WiFi y OnStar, estos dos últimos, exclusivos en el segmento.
En seguridad viene con frenado autónomo (un elemento que se ha popularizado entre los SUV compactos, pero en el que la Tracker fue una de las pioneras) y punto ciego, pero carece de mantenimiento de carril o control crucero adaptativo, que cada vez más rivales han ido incorporando.
La mecánica sigue intacta, con el 1.2 turbo de 132 CV y 190 Nm que es una de las mejores propuestas del segmento. En potencia, solo es superada por Duster y Renegade, pero viene pareja con varias propuestas como Pulse, Kicks, Kardian, 2008 o T-Cross, a los que supera en caballos, pero no en torque.
En las prestaciones aceleró en poco más de 10 segundos, con recuperaciones en torno a los 7 segundos. El consumo es contenido en rutas y autopistas (6 y 8 l/100 km, respectivamente), pero en ciudad se eleva a casi 11, un número más criticable. Para cerrar las cifras, se mantienen las buenas distancias de frenado.
Pero donde más se destaca la Tracker es en su equilibrio, con un acertado confort de marcha sin perder un correcto desempeño a la hora de salir a la ruta. En este apartado, el punto más criticable es que la selectora no brinda un comando secuencial (solo se puede fijar una marcha tope).
El precio de 47.691.900 pesos se muestra competitivo ante sus rivales, ya que, si tomamos las versiones tope de gama como esta, Creta, HR-V, Renegade, 2008, Kicks y T-Cross son más caros, sabiendo que todos estos ofrecen algún elemento más del paquete de ADAS. Pulse, Kardian o Tera, que parten de la base de un hatch, son algo más económicos.
A favor
Agrado de uso
Potencia disponible
Actualización estética
En contra
Sin selectora secuencial
Faltantes de seguridad
Auxilio temporal




FICHA TECNICA
Cilindrada: 1.199 cm3
Potencia: 132 CV a 5.500 rpm
Torque: 190 Nm a 2.000 rpm
Caja: automática de seis marchas
Tracción: delantera
Frenos: discos ventilado/tambor
Suspensiones: McPherson/Barra de torsión
Dirección: Eléctrica
Neumáticos: 215/55 x 17″
Largo/Ancho/Alto: 4,270/1,791/1,626 m
Peso: 1.271 kilos
Baúl: 393 litros
Tanque: 44 litros
PRESTACIONES
Aceleraciones
0-100 km/h: 10,4 s.
0-1000 metros: 31,9 s.
Recuperaciones
80-120 km/h en D: 7,3 s.
Frenada
100-0 km/h: 39,4 mts.
Consumos
100 km/h: 6,3 litros/100 km.
130 km/h: 8,0 litros/100 km.
Urbano: 10,8 litros/100 km.
EQUIPAMIENTO
Airbags frontales, laterales y de cortina
Alerta de punto ciego
Frenado autónomo de emergencia
Acceso y arranque sin llave
Cargador inalámbrico de celular
Climatizador automático
Control crucero
Estacionamiento asistido
Llantas de aleación
Pantalla táctil con cámara y wifi
Rueda de auxilio temporal
Sensor de estacionamiento
Tapizado de cuero
Techo corredizo panorámico
Volante regulable en altura y profundidad






































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