Manejamos la nueva Honda XL750 Transalp E-Clutch, una variante que simplifica mucho el manejo tanto en ciudad como en off road.
Por Mariano Cavallaro
Fotos: Prensa Honda
Hace unos días, Honda presentó en Argentina la Transalp E-Clutch, una variante con una inédita transmisión automatizada (ver más).
Ahora, AutoWeb estuvo presente en la prueba de manejo realizada dentro de la planta de Honda en Campana, donde la marca diseñó un circuito off-road exclusivo para la prensa.
Allí pudimos manejar tanto la versión equipada con E-Clutch como la Transalp convencional, lo que permitió comparar de manera directa el comportamiento de ambas motos en un entorno pensado para poner a prueba su perfil aventurero.
La comparación dejó una primera impresión clara: el E-Clutch no convierte a la Transalp en una moto automática, ya que mantiene la caja manual y el pedal de cambios, pero simplifica la conducción en maniobras lentas, arranques, detenciones y cambios de marcha.
En un circuito de tierra, esa asistencia se percibe especialmente útil porque permite concentrarse más en la trayectoria, el equilibrio y la respuesta de la moto. Además, el sistema reduce el cansancio que puede generar el uso constante del embrague en situaciones donde los cambios de marcha son frecuentes, lo que permite manejar más relajado y con mayor atención puesta en la conducción.
Vale aclarar que el sistema E-Clutch no debe confundirse con un Quickshifter, una solución presente en muchas motos de otras marcas. Mientras el Quickshifter permite subir -y en algunos casos bajar- cambios sin accionar el embrague cuando la moto ya está en movimiento, el E-Clutch ofrece una asistencia más amplia: también interviene en los arranques, las detenciones y las maniobras de baja velocidad.
Durante la prueba pudimos comprobar una de sus ventajas más prácticas: no hace falta poner la caja en neutral para evitar que la moto se apague. El motor permanece encendido aunque la Transalp se detenga con un cambio colocado, algo que marca una clara diferencia frente a una caja manual convencional.
De todos modos, para volver a iniciar la marcha de manera suave y correcta, lo ideal es seleccionar primera, o como máximo segunda. En definitiva, el E-Clutch no solo facilita el paso de cambios, sino que permite usar la moto sin tocar la maneta izquierda en situaciones donde normalmente el embrague sería indispensable.
La diferencia de precio entre ambas versiones es uno de los puntos más llamativos: la Transalp convencional tiene un precio de 17.500 dólares, mientras que la Transalp E-Clutch se ofrece a 18.000 dólares.
Es decir, la variante con embrague electrónico cuesta apenas 500 dólares más que la versión normal. Teniendo en cuenta el nivel de tecnología que incorpora, la brecha parece razonable y puede convertirse en un argumento fuerte para quienes buscan mayor comodidad sin resignar la experiencia de manejo tradicional.
En el resto, la Transalp mantiene su conocida propuesta adventure: motor bicilíndrico de 755 cc, buena posición de manejo, suspensiones de largo recorrido, rueda delantera de 21″ pulgadas” y un equipamiento pensado para combinar ruta, ciudad y caminos de tierra.
La llegada de esta versión suma una alternativa interesante dentro del segmento trail de media cilindrada. No cambia la esencia de la Transalp, pero agrega una asistencia que puede hacer más simple y descansado el día a día sobre la moto.
En un mercado cada vez más competitivo, la Transalp se posiciona entre las trail medianas más buscadas. Sus rivales naturales son la Yamaha Ténéré 700, de perfil más aventurero y simple; la Suzuki V-Strom 800DE, con un enfoque equilibrado entre ruta y tierra; la KTM 790 Adventure, de carácter más deportivo; la CFMoto 800MT, que apuesta fuerte a la relación precio/equipamiento; y la Voge DS800X Rally, una alternativa de origen chino con clara orientación off-road.
Frente a ellas, la Honda juega una carta distinta: combina una base conocida y equilibrada con el sistema E-Clutch, una tecnología que la diferencia especialmente en confort de uso y facilidad de manejo. A eso se suma un factor clave para muchos usuarios argentinos: el prestigio de marca, la confianza mecánica y el valor de reventa que históricamente acompañan a Honda en el mercado local.








































Leave a Comment
Your email address will not be published. Required fields are marked with *