Prueba: Citroën C3 Feel Pack 1.6 AT

  • DISEÑO
  • HABITABILIDAD / CONFORT
  • PRESTACIONES / MOTOR
  • COMPORTAMIENTO
  • SEGURIDAD
  • PRECIO / COMPETENCIA
  • EQUIPAMIENTO

Citroën C3 Feel Pack 1.6

- Precio $ 4.710.800
- Potencia 115 CV
- Aceleración 0 a 100 km/h 11,4 seg.
- Consumo promedio 9,0/100 km

Después de probar el 1.2, nos subimos a la versión 1.6, que mejora las prestaciones, pero también eleva el consumo. ¿Se justifica el salto?

Por Martín Simacourbe
Fotos: Miguel Oteiza

Sin contar a los crossover como Pulse y Nivus y algunos SUV, el segmento de los compactos no suele ofrecer una doble oferta de motores, algo que sí brinda Chevrolet en el Onix (1.2 y 1.0 turbo, ver pruebas) y Peugeot en el 208 (ver pruebas), con las mismas mecánicas del nuevo Citroën C3.

Como ya manejamos el 1.2 hace algunas semanas (ver prueba), no vamos a repetir muchos de los conceptos en este test del 1.6, que suma la caja automática (también puede asociarse a una manual) y muy pocos elementos de confort y seguridad, algo que puede espantar al viejo cliente del C3, acostumbrado a otro tipo de equipamiento.

Ese, sin dudas, es el cambio más profundo que tiene este C3 con respecto no solo al último modelo que llevó ese nombre, sino a la marca en general. La francesa se vanaglorió, por años, de posicionarse un poco arriba de la media, con elementos (tanto en el diseño como en el equipamiento) poco habituales en la competencia.

Parabrisas extendido, airbumps en las puertas, frenado autónomo cuando no era nada común, volante de centro fijo y un largo etcétera hacían de Citroën una marca innovadora, aunque es cierto reconocer que muchos de esos elementos no gustaron tanto al cliente y quedaron rápidamente en el olvido.

En esta etapa de Stellantis, Citroën va al hueso: casi como una reencarnación de lo que supo ser el 2CV/3CV, propone en esta nueva generación (y en los futuros modelos regionales) un vehículo sencillo, poco equipado, muy simple para el manejo y con un pequeño vuelo estético que lo ubica como un crossover entre los hatch y los SUV, con barras de techo, mucha altura libre y una postura de manejo elevada.

Este Feel Pack bitono se ubica como la segunda versión más cara (solo superada por la First Edition) de una gama de diez opciones, de las cuales tres son opcionales, dos ediciones limitadas y otras dos, las más económicas, son complicadas de encontrar en los concesionarios.


DISEÑO/ESTILO
Pese a eso que detallábamos (la cercanía de este C3 con el concepto de primer auto del 2CV), el diseño perdió casi todo lo que acercaba a los anteriores C3 con el mítico modelo de posguerra, con el capot y techo curvos.

Ahora se impuso una estética casi SUV, con un capot alto y plano, plásticos en los pasarruedas, portaequipajes, pintura bitono y gran despeje. Y luego de una semana con el 1.2 y otras con este 1.6, podemos confirmar que aprueba con creces el gusto poupular, que adopta cada vez con más énfasis este tipo de carrocerías elevadas.

Al ser alto, se lo suele imaginar más pequeño, pero mide casi 4 metros de largo (en sintonía con el tamaño de los anteriores C3) y así se ubica como un rival natural de los Joy/Onix, Argo, 208, Sandero, Etios/Yaris y Polo.

Con respecto al Feel 1.2, este Feel Pack suma llantas diamantas en la misma medida, faros antiniebla delanteros y, al ser bitono, el techo negro. Solo el First Edition ofrece los plásticos en las puertas que le dan un toque aun más SUV.


INTERIOR/CONFORT
Nada cambia por dentro y eso no es una gran noticia, porque el 1.2 ya venía demasiado pelado en cuanto al equipamiento. Este 1.6 se mantiene sin agarraderas de techo, respaldo partido o una llave tipo navaja y tampoco ofrece control crucero pese a tener caja automática. Solo arega la cámara de retroceso, que viene genial porque no tiene sensores.

Tema aparte: además del diseño molesto de la llave, el comando a distancia no anduvo del todo bien en nuestra semana de prueba, destrabando muchas veces, pero obligando otras tantas a meter la llave en el tambor de la puerta.

La calidad de presentación es buena, con materiales duros pero de buen encastre, aunque esta vez aparecieron algunos grillos internos que no habíamos escuchado en el 1.2. La insonorización es buena y solo molesta el forzador del aire cuando pasás de la primera posición (una costumbre en este enero infernal).

La pantalla táctil es de lo mejor en este precio y hasta en segmento superiores, con buena conexión, rapidez en la respuesta, nitidez en la imagen y buena variedad de colores.

El contrapunto es el tablero, similar a la computadora de a bordo del instrumental del 208 (ver imagen). Entendemos el posicionamiento económico del modelo, pero ofrece poca información (no tiene cuentavueltas), caracteres pequeños y tiene un error de velocímetro que asusta (a 100 km/h marca 107).

La postura al volante es elevada, con un cojín bien alto que deja las piernas casi colgando (si medís menos de 1.70). Pese a esto, como tanto el volante como la butaca regulan en altura, encontrar una posición cómoda es cuestión de unos minutos.

Atrás hay muy buen espacio, de lo mejor del segmento, con mucho lugar a lo largo y buenas cotas tanto en altura como en el ancho. El baúl también es generoso, con más de 300 litros. Por debajo, la habitual rueda temporal.


MOTOR/PRESTACIONES
La novedad en la gama C3 es el 1.2 de 82 CV. Este 1.6 de 115 CV lo acompaña desde sus inicios y eso habla de la confiabilidad de un motor recontraprobado, pero que también sufre el paso de los años en las cifras de consumo.

Nuestro golpeado escenario permitió que motores con décadas encima sigan dando batalla, porque salvo GM y VW con sus 1.0 turbo, nadie ha mejorado la oferta y en este panorama el 1.6 sigue siendo de lo mejorcito del mercado compacto.

Las prestaciones no sorprenden, con poco más de 11 segundos para acelerar y 18 para recuperar de 80 a 120 km/h, cifras que lo ubican dentro del promedio de su clase.

El consumo es elevado en casi todo momento, pero se siente más que nada en ciudad, donde supera cómodo los 10 litros. En ruta se conforma con algo más de 6 y en autopistas se leva hasta casi 9, lo que aleja al C3 de los rivales más económicos del segmento. Y ni que hablar del 1.2, que en promedio gasta 2 l/100 km menos.

Ahí volvemos al principio de este test y al valor que le damos a la doble mecánica. Si vas a utilizar el auto para ir y volver del trabajo y poco más, el 1.2 calza como anillo al dedo, pero si pretendés mejores prestaciones y salir a la ruta con mayor frecuencia, el 1.6 va a ser tu opción dentro de la gama.

El 1.6 también ofrece versiones manuales y automáticas. El funcionamiento de esta última no sorprende, aunque tuvimos algunos frenos en rebajes (sobre todo de quinta a cuarta, siempre en modo automático, no en el secuencial) propios de cajas robotizadas. Es casi imperceptible, pero sí algo que no habíamos notado en la prueba del 208 con el mismo conjunto (ver más).


COMPORTAMIENTO
Con mayor potencia, el comportamiento en ruta del C3 1.6 cambia bastante: ofrece más ritmo y la posibilidad de hacer sobrepasos con mayor seguridad. Pero en cuanto al comportamiento dinámico todo es igual.

Su enfoque está puesto, como casi todo Citroën, en la comodidad, y eso se nota desde los neumáticos: toda la gama ofrece un mismo tipo de llantas (reduce costos), pero también un perfil alto que facilita encarar cualquier tipo de suelo, incluso caminos de tierra firme.

En ciudad se mueve a sus anchas: aguanta baches, lomos de burro y todo el accionamiento es cómodo, con una dirección liviana, un radio de giro reducido y unas supensiones de buen recorrido.

Así, en la ruta muestra inclinaciones, pero el manejo es franco y dobla con autoridad si la maniobra lo requiere, aunque tiene un desempeño menos preciso que el de un 208 o un Polo.


SEGURIDAD
Otro punto en el que nos hubiera gustado que el C3 proponga algo más. Y no hablamos del full, si no de toda la gama. Apenas tiene lo que exije la ley, con doble airbag, ABS, ESP e Isofix. Esta versión agrega los antiniebla delanteros y nada más.

Modelos como 208, Sandero y Polo ofrecen cuatro airbags de serie y Onix y Yaris, seis y siete, respectivamente, pero es cierto que el C3 no está solo en esto: Joy, Argo y Etios también se quedan con lo mínimo. Lo malo es que el C3 acaba de llegar al mercado y debería, mínimo, elevar la vara ante modelos con casi una década encima.

Por otra parte, las luces no sorprenden por su poder, mientras que los frenos, como en el caso del 1.2, no anduvieron a la altura de lo que suelen entregar los últimos modelos del Mercosur, con casi 45 metros para detenerlo desde 100 km/h. El pedal muestra un buen funcionamiento, pero las cifras estpan lejos de la aprobación.

Tampoco hay pruebas de Latin NCAP. El 208, con la misma plataforma pero con cuatro airbags, sacó solo dos estrellas y estimamos que este C3 podría incluso empeorar esa cifra.


PRECIO/COMPETENCIA
Pese a a que en la presentación a la prensa Citroën anunció al C3 como el auto más barato del mercado, ese título es poco menos que imposible de lograr en la práctica.

Ya de por sí las versiones de entrada son muy díficiles de conseguir y si a eso le sumamos los sobreprecios que vienen pidiendo las concesionarias, hay que afinar mucho el lápiz para ver si es conveniente o no llevarse el nuevo modelo de Citroën, porque es cierto que en la competencia también hay sobreprecios o falta de entrega.

Si nos remitimos a los valores de lista, este 1.6 Feel Pack Bitono cuesta 4.710.800 pesos, casi 800.000 más por el 1.2 Feel que probamos. Pero la cuestión no es tanto si casi un millón de pesos justifica o no el salto entre versiones.

El 1.2 es básico, pero la competencia no ofrece mucho más por ese dinero. De hecho con la modernidad de sus líneas y el bajo consumo, ya tiene argumentos de peso. En cambio, ante este 1.6 comienzan a aparecer opciones en el mercado con más equipamiento o motores más modernos, que dejan a esta versión con mucho menos atractivo.

La disponibilidad (hasta ahora llegaron pocos C3, pero en 2023 Citroën promete tener más) y, sobre todo, el bajo costo de mantenimiento, con tres services bonificados, repuestos económicos, etc (ver más) pueden volcar una ecuación en la que el dinero a poner de entrada y en el primer ciclo de vida, tiene un peso fundamental a la hora de optar por uno u otro modelo.

Y el nuevo C3 viene justamente a eso, a tentar a nuevos compradores que no tenían a la marca (y al propio C3) en su radar. El cliente habitual de Citroën seguramente le de la espalda a esta nueva propuesta, pero hay un universo de compradores allí afuera que Stellantis quiere conquistar.


Lo Bueno

Espacio interior
Confort de marcha
Estilo diferencial
Amplitud de la gama
Costo de mantenimiento

Lo Malo

Seguridad básica
Faltantes de confort
Instrumental
Consumo urbano
Auxilio temporal


FICHA TECNICA

Motor
4 cilindros, 16 válvulas
Cilindrada: 1.587 cm3
Alimentación: Nafta
Potencia: 115 CV a 6.000 rpm
Torque: 150 Nm a 4.000 rpm

Transimisión
Caja: Automática de seis marchas
Tracción: Delantera
Frenos: Disco ventilado/Tambor

Tren de Rodaje
Suspensiones: McPherson/Barra de torsión
Dirección: Eléctrica
Neumáticos: 195/65 x 15″

Dimensiones y Capacidades
Largo/Ancho/Alto: 3,981/1,734/1,587 mm
Peso: Sin datos
Baúl: 315 litros
Tanque: 47 litros

EQUIPAMIENTO DE CONFORT
Apertura a distancia
Butaca y volante regulable en altura
Llantas de aleación
Pack eléctrico
Pantalla táctil con cámara

EQUIPAMIENTO DE SEGURIDAD
Airbags frontales
Apoyacabezas (5)
Cinturones inerciales (5)
Control de estabilidad
Faros antiniebla
Isofix

PRESTACIONES

Aceleraciones
0-100 km/h: 11,4 s.
0-400 metros: 18,0 s.
0-1000 metros: 33,0 s.

Recuperaciones
80-120 km/h en D: 8,6 s.

Frenada
100-0 km/h: 44,5 mts.
140-0 km/h: 81,2 mts.

Consumos
100 km/h: 6,3 litros/100 km.
130 km/h: 8,6 litros/100 km.
Urbano: 10,5 litros/100 km.

1 comentarios
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1 Comment

  • Matias Guerreño
    2 febrero, 2023, 1:28 am

    Lo fui a ver, lo probé me resultó agradable, el precio me espantó, fui a Fiat ,
    compré un cronos drive. Saludos

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