Probamos la versión más equipada del SUV híbrido mediano de BYD, que ofrece 194 CV a un precio sumamente atractivo.
Por: Martín Simacourbe
Fotos: F.G. y M.O.
La llegada de Byd, hace nueve meses, produjo un cimbronazo en el mercado nacional, con productos modernos, equipados, con eficientes motorizaciones y a precios muy competitivos.
En AutoWeb ya probamos el Yuan Pro, 100% eléctrico (ver más) y ahora es tiempo de ponernos al mando del Song Pro, el primer híbrido que manejamos de la marca china.
La gama está compuesta de dos versiones con el mismo motor, pero diferencias en la batería y el equipamiento, que hacen de esta full una opción muchísimo más atractiva por el reducido salto de precio que hay entre ambas.
Por estos días, también llegó el Seal U (ver más), que es un poco más largo, pero también más potente y caro, ya que no logró ingresar en el cupo de electrificados.
El Song Pro compite contra muchas opciones en su segmento, tanto con mecánicas híbridas (X55, CS55, Captiva, EU5 Plus, Territory, Emkoo, H6, Tucson, T1, X7, X-Trail y Corolla Cross) como convencionales (C5 Aircross, Compass, ZR-V, Sportage, 3008, Boreal, Taos y Tiguan).
DISEÑO/ESTILO

No es su mejor carta de presentación, aunque lo del diseño es siempre subjetivo. Sus líneas no son del todo modernas porque este Song Pro nació en 2019, aunque con el correr de los años tuvo varias renovaciones en su mercado de origen que actualizaron su diseño.
Mide 4,74 metros, lo que lo pone entre los SUV medianos más largos de nuestro mercado. Para tener una idea, es 28 cm más grande que un Corolla Cross o un Taos, 18 más que un Boreal y 11 más que un Territory. Incluso le lleva 6 cm a un X-Trail que ofrece tres filas de asientos.
A nivel estético, no hay ninguna diferencia entre las versiones GL y GS, ya que ambas montan llantas de 18″.
INTERIOR/CONFORT

Puertas adentro repite el esquema de otros modelos de la marca, con un tablero pequeño enteramente digital y una enorme pantalla táctil rotativa.
Otra cosa que ya no es novedad es la buena calidad de terminación, lograda insonorización y teclas de correcto desempeño para ingresar a las pocas funciones que no aglutina la central multimedia.
Estas rodean la selectora, que va colocada en la posición natural en el centro de la consola central. Además, hay buenos lugares para dejar objetos, tanto por debajo cómo por detrás de la caja.
La posición de manejo es correcta, con butacas tapizadas con calidad, un diseño con detalles en naranja y un apoyacabezas integrado que le da un toque deportivo.
Pero además del interior con tapizados, contrapuertas, etc. en tonalidad oscura como la que manejamos, hay una opción en tonos claros, mezclando marrón y crema.
Atrás hay mucho espacio como acostumbran los modelos chinos, con un piso enteramente plano al que se agrega un respaldo que puede regular la inclinación, lo que suma comodidad y algunos litros al baúl.
El espacio de carga es amplio, pero su tamaño es menor al de otros SUV medianos. Como en otros modelos chinos, todos los centímetros extras se los llevaron las plazas posteriores.
BYD no declara una medida para el mercado argentino, pero en otros se anuncian desde 250 a casi 600 litros. Estimamos que está en la mitad debido a un piso muy elevado y sin contar los cables para recargar la batería, que ocupan buen espacio (la marca nos proveyó uno domiciliario o para estaciones de recarga y otro para emergencias).
Por debajo no hay auxilio, un mal de varias modelos chinos que, en este caso particular, es más sensible, porque la elevada autonomía del Song Pro invita a realizar viajes largos, algo muy complicado en nuestras rutas sin una quinta rueda.
El equipamiento es abundante, aunque sin butacas calefaccionadas como único reproche. Hay techo panorámico corredizo, climatizador doble, ingreso por celular y más. La GL solo debe el cargador inalámbrico y la butaca eléctrica.
MOTOR/PRESTACIONES

El motor es el DM-i que BYD ofrece en todos sus modelos híbridos enchufables (además de este Song Pro están los Atto 2, Seal U y Shark).
Une un naftero 1.5 aspirado de 105 CV y 130 Nm con un eléctrico de 194 CV y 300 Nm. BYD no informa una potencia combinada, pese a que muchas veces funcionan en conjunto, impulsando ambos las ruedas delanteras.
Las prestaciones son buenas, con menos de 8 segundos para acelerar y algo más de 6 para recuperar, este último un valor que podría ser mejor, pero en el que incide un peso superior a las dos toneladas.
En cuanto a los consumos, hay mucha tela para cortar, porque el Song Pro cuenta con dos modos de manejo, uno eléctrico y otro híbrido, que el conductor puede seleccionar a gusto.
El primero funciona mientras las baterías no bajen a 22/25%, situación en la que el naftero empieza a trabajar, la mayoría de las veces para recargar las baterías y otras, cuando se exige potencia, para ayudar al eléctrico.
Con ese tope (no hay manera de descargar la batería, salvo que te quedes sin nafta, cosa que no comprobamos), la autonomía 100% eléctrica, en la práctica, no es de 100 km como anuncia la marca y rara vez vas a poder hacer más de 75.
Los consumos no son tan fáciles de medir por las diferentes opciones que ofrece el sistema. En modo EV gasta unos 17 kWh a 100 km/h, un valor lógico, pero a 130 km/h se dispara a más de 35, una cifra muy elevada, que reduce drásticamente la autonomía.
En modo HEV, promedia menos de 6 l/100 km a 100 km/h, menos de 8 a 130 km/h y algo más de 6 en ciudad, que son valores lógicos para un híbrido de esta potencia.
Decimos promedia porque no es igual el gasto según la carga de batería que se tenga. Recordemos que cuando está por debajo de 25% el naftero tiene más trabajo, ya que está casi permanentemente recargando.
Igualmente las diferencias no son amplias, porque en general el motor de combustión, salvo que estés castigando mucho el acelerador y ayude al eléctrico, está siempre regenerando a un régimen ideal.
La batería, de 18 kWh (13 en el GL), se recarga con el frenado regenerativo (hay varios modos, pero ninguno del tipo “one pedal”) o con el enchufe, con recargas en el orden de los 6/7 kWh, con lo cual en tres horas ya tenés la batería de nuevo al 100%, ideal para moverte a diario solo con electricidad.
COMPORTAMIENTO

Justamente, lo mejor de este Song Pro es que, si sos metódico con las recargas, vas a poder circular todos los días hasta 75 km sin necesidad de recurrir al motor naftero, algo que es muchísimo más conveniente desde lo económico.
Si no lo sos, o cuando tengas que hacer distancia mayores, el consumo es similar al de un Corolla Cross (en ciudad pide algo más), pero con prestaciones mucho más deportivas.
En cuanto al desempeño, es un clásico SUV mediano, con un destacado confort de marcha producto de unas suspensiones que priorizan ese uso y unos neumáticos de buen perfil, en llantas de 18″. Por suerte muchas marcas chinas no se tientan con medidas de 19″ o 20″, que quedan lindas pero penalizan el andar.
El manejo veloz está algo limitado por las inclinaciones y una subvirancia que se hace presente en curvas cerradas, aunque sin comprometer las maniobras.
Y aunque no es un 4×4, el despeje y ese perfil de caucho le permiten surcar caminos difíciles, siempre que el terreno este seco.
SEGURIDAD

Una de las particularidades de la estrecha gama de la Song Pro es que, además del tamaño de la batería, entre la GL y GS hay diferencias de seguridad, algo que, por ejemplo, no ocurre en Dolphin Mini y Yuan Pro.
Esta GS es la única con el paquete de ayudas, sumamente completo (solo debe luces altas automáticas) y con un funcionamiento exquisito, tal como habíamos comprobado con el Yuan Pro.
El desempeño de las luces es bueno, en tanto el frenado pasó la barrera de los 40 metros, algo criticable y en lo que, otra vez, seguramente el elevado peso tenga mucho que ver.
En cuanto a la estructura, no hay pruebas de choque en organismos fuera de China.
PRECIO/COMPETENCIA

Aunque hace poco BYD aumentó 500 dólares el valor del Song Pro y la divisa norteamericana trepó unos 1.000 pesos, el precio de esta versión GS, de 37.490 dólares, se mantiene sumamente competitivo (la versión básica no tiene mucho sentido a solo 2.000 dólares menos).
Al cambio actual son poco más de 56 millones de pesos. Así se ubica por debajo de Boreal, Taos o Corolla Cross y apenas por encima de la Territory híbrida (que no cuenta con ayudas) o la H6, que se erige como una de los rivales más duros.
Con una garantía de 6 años o 150.000 km y un despliegue descomunal desde su arribo, BYD alejó cualquier fantasma en torno a la posventa y la única incógnita es como se comportarán sus modelos a la hora de la reventa.
Pero con los beneficios que trae en el mantenimiento (en muchas jurisdicciones no paga patente), este BYD Song Pro se ubica como una de las compras más atractivas del segmento, algo que se corrobora en los buenos números de patentamientos.
Hasta que las marcas tradicionales no presenten modelos híbridos (salvo lo que Ford y Chevrolet también traen de China) será difícil que el comprador no se vea cada vez más tentado para subirse a un modelo chino como este Song Pro, que hace casi todo bien, pidiendo mucho menos a cambio.
Lo Bueno
Precio atractivo
Consumo en ciudad
Autonomía eléctrica
Equipamiento general
Espacio posterior
Lo Malo
Sin auxilio
Diseño antiguo
Baúl reducido
Comportamiento dinámico
Peso elevado
FICHA TECNICA
Motor
Híbrido enchufable, 4 cilindros, 16 válvulas
Cilindrada: 1.500 cm3
Alimentación: nafta
Potencia: 105 CV
Torque: 130 Nm
Alimentación: eléctrico
Potencia: 194 CV
Torque: 300 Nm
Batería: 18.3 kWh
Transimisión
Caja: automática DHT
Tracción: delantera
Frenos: discos ventilado/disco
Tren de rodaje
Suspensiones: McPherson/Multilink
Dirección: Con asistencia eléctrica
Neumáticos: 225/60 x 18″
Dimensiones y Capacidades
Largo/Ancho/Alto: 4,738/1,860/1,710 m
Distancia entre ejes: 2.712 m
Peso: 2.145 kilos
Baúl: sin datos
Tanque: 52 litros
MEDICIONES PROPIAS
Aceleraciones
0-100 km/h: 7,7 s
0-400 metros: 16,6 s
0-1000 metros: 30,2 s
Recuperaciones
80-120 km/h en D: 6,2 s
Frenada
100-0 km/h: 41,7 m
Consumos
100 km/h: 5,8 l/100 km
130 km/h: 7,5 l/100 km
Urbano: 6,5 l/100 km
EQUIPAMIENTO
Seguridad
Airbags frontales, laterales y de cortina
Alerta de tráfico cruzado
Detector de punto ciego
Frenado autónomo de emergencia
Mantenimiento y centrado de carril
Confort
Acceso y arranque sin llave
Butaca eléctrica
Cargador inalámbrico de celular
Climatizador automático
Control crucero adaptativo
Freno de mano eléctrico
Llantas de aleación
Pantalla táctil con cámara
Tapizado de cuero
Techo corredizo


































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