Grand Prix Monaco Historique: El pasado perfecto

Grand Prix Monaco Historique: El pasado perfecto

Miguel Tillous cubrió la decimotercera edición del Gran Premio Histórico en Montecarlo y nos trae un puñado de fotografías de alto vuelo.

Texto y fotos de Miguel Tillous

Nacido en 1929, este emblemático gran premio se convirtió desde entonces, y más aun desde 1950, cuando hace su estreno el Campeonato Mundial de Conductores, en la joya de la corona.

Podías tener un mal año, pero si ganabas en Mónaco salvabas todo. En un trazado imposible, serpenteando las calles del principado, se fue edificando la leyenda. Aquí ganó Fangio su primer Grand Prix, Ascari se catapultó con su Lancia para caer en las aguas del Mediterráneo, Lorenzo Bandini se inmoló en una dramática tarde de 1967 en la chicana del puerto, Graham Hill se coronó 5 veces, y un tal Ayrton Senna lo destronó con una victoria más.

Mojones de una lista interminable de sucesos en una pista que combina la espectacularidad con el drama y el glamour en dosis similares. Tanta historia, entonces, había que intentar revivirla de algún modo.

Pienso que si uno nunca vio jugar a Pelé, o a Maradona, o combatir a Muhamad Alí, solo por citar estos tres ejemplos, de modo presencial, solo nos queda la chance de un registro televisivo o gráfico.

Pero si no vimos correr a Clark, a Fangio, a Moss, a Hunt o al recordado Carlos Reutemann, este maravilloso invento, que es el “Monaco Historique”, nos permite ver en acción a los mismos autos que alguna vez compitieron, al menos una vez, en alguna prueba del Mundial de Fórmula 1.

No importa demasiado si el piloto fue un crack o uno más de la grilla. El tema es presentar una historia correctamente documentada del auto, para poder acceder a este selecto grupo que conforman los autos de Grand Prix de todos los tiempos.

Cómo se agrupan las categorías – o series- es una tarea no muy sencilla, porque se deben equiparar años, reglamentos y prestaciones. Vamos al grano, entonces.

Serie A1: Grand Prix anteriores a la Segunda Guerra y los llamados Voiturettes (pequeñas cilindradas) Bugatti, Maserati, Alfa Romeo, ERA, entre otros.

Serie A2: Grand Prix motor delantero a partir de 1950, cuando nace el Campeonato Mundial. Es la época de Fangio, Ascari, Moss. Las estrellas de esta serie: las Maserati 250 F y la Ferrari 246, entre otros.

Serie B: F1 de 1.5 litros motor trasero, de 1961 hasta 1965; y F2 motor trasero de 1956 a 1960. Período inolvidable: los autos de Jim Clark, Graham Hill, John Surtees y Bruce Mc Laren. Los chasis, mayoritariamente ingleses, algunos de verdad muy singulares: Lotus, Cooper, Lola, Ferrari, BRP y De Tomaso.

Serie C: Categoría Sport, motor delantero. Son invitados porque en 1952 el Grand Prix de Monaco se llevó a cabo con estos autos. El período de fabricación se amplió desde 1952 (algunos anteriores a esta fecha también) hasta 1957, para reunir un parque acorde en número. Un deleite para los ojos, que corta brevemente el monopolio de autos Grand Prix. Aston Martin Jaguar, Maserati, Ferrari y Frazer Nash, los destacados.

Serie D: Grand Prix de 3 litros aspirados, desde 1966 hasta 1972. Primera época del icónico motor Cosworth, las Ferrari 312, los Matra MS 120, hasta un Brabham ex- Reutemann de 1972. Aquí las prestaciones son un tanto dispares, porque de un auto de 1969 a un Lotus de 1972, el salto de diseño y prestaciones es grande.

Serie E: Monoplazas 3 litros, desde 1973 hasta 1976. Epoca de grandes cambios a nivel diseño y un pequeño avance en la seguridad, con estructuras deformables exigidas por la FIA. Los autos se identificaban claramente uno de otro, no como hoy. Es la era de Lauda, Fittipaldi, Reutemann o Peterson. Los chasis: Lotus, Ferrari, Mc Laren, Tyrrell, Shadow y varios más.

Serie F: Siempre con motores 3 litros aspirados (los turboalimentados están prohibidos por cuestiones de seguridad), marca el comienzo de la era del “efecto suelo”, o “down force”, introducida por Colin Chapman en su modelo 78: Autos con tremenda velocidad en curva y una posición de manejo extremadamente hacia adelante. Andretti fue el primer campeón en 1978.

Serie G: Entre 1981 y 1985. El canto del cisne del legendario motor Cosworth DFV, que obtiene sus últimas tres victorias en 1983, de un total de 155. Michele Alboreto, con un Tyrrell 012 en Detroit, canta las hurras para el fabuloso producto inglés. En esta serie se producen grandes cambios, sobre todo en el tema seguridad. Se masifica el uso de los materiales compuestos y la fibra de carbono, y se prohíbe, a partir de 1983, el mentado “efecto suelo”.

Sintetizando, un paneo in situ de la historia del Campeonato Mundial de F1 que desfila ante nuestros ojos a ritmo de carrera. Hay entrenamientos, clasificación y gran premio de 30′ el domingo, en un circuito que guarda una mística tremenda. Y que por algo sigue en el calendario de la F1, siendo la única plaza que no aporta un solo dólar a la empresa que maneja los destinos del gran circo.

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