Prueba: Peugeot 208 GT

El 208 GT llega importado de Eslovaquia con una estética deportiva y un motor mucho más eficiente que el producido en la Argentina.

Por: Martín Simacourbe
Fotos: Prensa Peugeot y M.S.

A las tradiciones hay que respetarlas y pese a lo complicado que es hoy traer un auto importado a la Argentina, Peugeot vuelve a ofrecer una versión potenciada de su serie 2 en nuestro mercado.

Se trata del GT producido en Eslovaquia, que retoma el linaje de los 206, 207 y 208 que llegaron de Europa para ampliar la gama producida en la región de esos modelos (la del 207 fue la Compact fabricada en Brasil).

Incluso, con el último 208, hubo también una versión GT producida en Brasil, que en la Argentina se ubicó por debajo del GTi europeo que venía en cuentagotas.

La gran diferencia entre este GT y sus antepasados es la potencia. Debido a las cada vez más duras normas anticontaminantes europeas, “apenas” ofrece 130 CV (el 208 GTi supo pasar la barrera de los 200 caballos), pero lo hace a través de una motorización súper eficiente que muestra muy buenos números de performance.

Esta versión llega para complementar la gama local que ofrece otros dos motores: el mismo 1.2 pero sin turbo en la base de la gama (ver prueba) y el eterno 1.6 con caja manual (ver prueba) y automática (ver prueba).

Como rivales, el 208 GT encuentra en la Argentina las opciones regionales de los Renault Sandero RS (ver prueba) y VW Polo GTS (ver prueba), y las importadas de los Audi A1 (ver prueba) y Mini Cooper.


DISEÑO/ESTILO

Por fuera hay sutiles cambios que realzan su aspecto deportivo. En la trompa hay otra decoración para la parrilla, pero mantiene los faros con los colmillos led tan característicos de la nueva imagen de marca.

En el lateras aparecen nuevas llantas de 17″, pasarruedas negros (algo típico de los SUV pero que le queda muy bien con esta decoración brillante), ventanillas traseras polarizadas y el logo GT al estilo del 205 GTi en el parante C.

Y en la cola se ve la doble salida de escape y el faro antiniebla central (algo común con sus antepasados) que debe la versión local y que sufriremos nuevamente en las calles argentinas por más que sea la mejor de las noches.

Enumerados los cambios, hay que decir que al 208 GT (como al tradicional, pero exacerbado), le sobra facha, y más con la gama de colores en la que viene, mucho más prolífica (con amarillo, rojo y blanco) que la del modelo argentino.


INTERIOR/CONFORT

Adentro es, en la apariencia, todo igual. Pero cuando empezamos a tocar notamos que los materiales son de mejor calidad a los del fabricado en Palomar.

Los plásticos de la plancha (tanto el que la cubre como el central que se continúa en las puertas) son acolchados, dando una aspecto mucho más elegante, sin nada que envidiarle a las marcas Premium que compiten en el segmento compacto.

Hay otras diferencias, como un tablero digital con algunas vistas extra, la pantalla táctil de mayor tamaño, con acceso a las funciones en el ya conocido pianito (con dos hileras de comandos), un botón físico para modificar el volumen (bien ahí), un plafond de luces de mejor calidad y luces en los espejos de cortesía.

Pero el cambio más importante está entre los asientos, con una consola que otra vez muestra mayor calidad, además de contener el freno de estacionamiento eléctrico, el botón para modificar la respuesta del motor y una guantera con apoyabrazos que no está disponible en la versión local.

El resto es idéntico, con la postura de conducción típica de los Peugeot (a la que me voy adaptando cada vez mejor aunque tenga que poner el volante muy abajo), el reducido espacio posterior y el baúl acorde al segmento.

Bajo el piso aparece un auxilio temporal de los de rueda finita, algo muy extendido en Europa pero que acá no es nada práctico.

En cuanto al equipamiento, más allá de lo dicho en cuanto a tablero (3D) y multimedia, no hay grandes novedades. Hay más entradas USB (una del tipo C y tres más de las clásicas) y se mantiene el techo panorámico, los sensores (hay delantero), la cámara 180°, el cargador inalámbrico y el acceso sin llave como lo más importante.


MOTOR/PRESTACIONES

Este es el propulsor que nos debe la gama local, pero que por costos no pudo ofrecer. Es el mismo que conocimos, con otras potencias, en el Citroën C4 Cactus español (entregaba 110 CV) y en el DS 3 Crossback (ofrece 155, ver prueba).

Es un 1.2 turbo de tres cilindros e impecable rendimiento, pero que en este GT brinda 130 CV, una cifra que queda lejísimo de aquel 208 GTi e incluso del 208 GT brasileño que entregaba 165 CV con el clásico THP.

No sabemos por qué Peugeot no optó (ya que se trata de una versión GT y no una tope de la gama tradicional) por la variante de 155 CV, aunque igualmente los números hablan de una mecánica espectacular.

El 208 GT acelera en menos de 9 segundos y pasa de 80 a 120 en menos de 7 (décimas por debajo de lo que logran los Polo GTS y Sandero RS con 150 y 145 CV, respectivamente). Queda un segundo abajo del GT brasileño y uno y medio del GTi de 200 CV (ver prueba).

Lo mejor del motor Puretech está en el torque, de 230 Nm que lo entrega a tan solo 1.750 rpm, algo que permite disponer de una muy buena entrega en casi en todo momento.

Pero la mejor muestra de la eficiencia de esta motorización se ve en los consumos, con valores muy bajos: poco más de 5 l/100 km en ruta, poco más de 7 en autopistas y algo más de 9 en ciudad. Ofreciendo 15 caballos más, son mejores a los del 208 nacional.

Además, son números cercanos a los del Polo GTS (con otro motor brillante) y mucho mejores a los del 2.0 del Sandero R.S. Incluso baja casi un litro en todos los registros al 208 GT THP.

La transmisión es una automática convencional de seis marchas (en Europa se ofrece este mismo motor pero con ocho velocidades) sin levas al volante, aunque la selectora permite el paso manual.


COMPORTAMIENTO

Además de ser menos potente que los GT/GTi que lo precedieron, esta versión también es menos radical a la hora del manejo. Ojo, eso no quita que tenga un comportamiento más deportivo que el 208 nacional.

Si venís de uno de esos modelos, vas a encontrar en este 208 GT un desempeño más tranquilo, pero si lo tuyo hasta ahora fue un clásico hatchback Mercosur vas a quedar muy satisfecho con cómo apoya, dobla y acelera este 208 GT.

Esto no es una crítica porque este 208 hace casi todo bien, partiendo de un chasis más aplomado, que se inclina poco y nada y con una dirección impecable. Pero como en otras evoluciones de la industria, va perdiendo algo de picante para los que buscan un comportamiento un tanto más divertido.

Esta falta de carácter no solo tiene que ver con el chasis sino también con el motor, porque además de los caballos perdidos, el 1.2 es eficiente hasta el hartazgo y aunque gana velocidad con determinación, lo hace sin esa viveza de los anteriores. Quizás una caja manual le hubiera venido mejor en este sentido.

Como el nacional, hay un gran balance entre el uso recreativo, si se quiere, y el confort en el día a día, aunque claro, la suspensión “a la europea” y los neumáticos de perfil bajo no se llevan tan bien con nuestras calles.

Igualmente, lejos esta de incomodar el viaje, pero hay que saber (si lo tenés en la mira) que es más durito que, salvo el Sandero RS, cualquier producto fabricado en el Mercosur.

El producto de Renault está casi pensado para la pista, con lo cual hay pocos puntos de conexión entre ambos salvo la potencia disponible y el nivel de prestaciones. Este 208 está más cerca del Polo GTS, pero en ciudad es apenas más incómodo.


SEGURIDAD

Casi el mismo equipamiento que la versión nacional, con el agregado únicamente del alerta de punto ciego. Se mantienen los seis airbags, el frenado autónomo y el mantenimiento de carril.

Así como hay en Europa ofrece ocho velocidades, allá también brinda el control crucero adaptativo (que Peugeot ofrece en os 3008/5008), algo que no quedó para esta versión que nos llega desde Eslovaquia. Así también se mantiene el viejo y querido comando del control crucero convencional que viene desde la época del 206.

Igualmente es un muy buen nivel de equipamiento para el segmento, ya que ningún modelo del segmento B (inclusive SUV) lo supera.

En la frenada repitió el buen desempeño del modelo argentino, con menos de 39 metros para detenerse de 100 km/h a 0. Y las luces tienen un excelente desempeño gracias a las faros full led.

En cuanto a pruebas de choque, consiguió cuatro estrellas en Europa por una no tan buena protección a los peatones, ya que en la que brinda a los pasajeros le fue muy bien.


PRECIO/COMPETENCIA

El hecho de venir importado sumado al impuesto interno hacen que este 208 GT cueste demasiado. Cotiza 4.454.527 pesos, casi 800.000 más que el VW Polo GTS y el doble que el Sandero RS (los dos se hacen en Brasil).

A ambos, sobre todo al Sandero, los supera en equipamiento y calidad, mientras que un Audi A1 con el 1.5 de 150 CV cuesta lo mismo que este 208 GT (44.400 dólares).

Me acuerdo que cuando llegó el 208 GTi (justo antes que se impusiera el nefasto impuesto al lujo) costaba 35.000 dólares, lo cual sería más de lo que hoy vale este 208 GT si cotizamos en el paralelo y menos en el oficial.

Independientemente de las comparaciones, este 208 es un lujo que no todos pueden darse, algo que sucede cada vez con más frecuencia con aquellos modelos que salen de la media.

Igualmente, el 208 GT no viene para ser un éxito en ventas sino para mantener una tradición que arrancó hace casi cuatro décadas con el 205 GTi y que ya es una marca registrada en Peugeot.


Lo Bueno

Eficiencia mecánica
Diseño atractivo
Comportamiento dinámico
Calidad interior
Equipamiento general

Lo Malo

Sin levas/Caja de seis marchas
Espacio posterior
Auxilio temporal
Confort de marcha
Precio elevado


FICHA TECNICA

Motor
Naftero, 3 cilindros, 12 válvulas
Cilindrada: 1.199 cm3
Alimentación: Turbo
Potencia: 130 CV a 5.500 rpm
Torque: 230 Nm a 1.750 rpm

Transimisión
Caja: automática de seis marchas
Tracción: delantera
Frenos: discos ventilado/disco

Tren de rodaje
Suspensiones: McPherson/Barra de torsión
Dirección: Con asistencia eléctrica
Neumáticos: 205/45 x 17″

Dimensiones y Capacidades
Largo/Ancho/Alto: 4,055/1,765/1,430 m
Peso: 1.252 kilos
Baúl: 311 litros
Tanque: 44 litros

EQUIPAMIENTO DE CONFORT
Acceso y arranque sin llave
Cargador inalámbrico de celular
Climatizador automático
Control crucero
Instrumental digital 3D
Llantas de aleación
Pantalla táctil con cámara
Sensor de estacionamiento del/tras.
Tapizado con cuero
Techo panorámico
Volante regulable en altura y profundidad

EQUIPAMIENTO DE SEGURIDAD
Airbags frontales, laterales y de cortina
Alerta de punto ciego
Apoyacabezas (5)
Asistente de arranque en pendientes
Cinturones inerciales (5)
Detector de fatiga
Frenado autónomo de emergencia
Ganchos Isofix
Lectura de señales de tránsito
Mantenimiento de carril

PRESTACIONES

Aceleraciones
0-100 km/h: 8,8 s
0-400 metros: 16,3 s
0-1000 metros: 30,1 s

Recuperaciones
80-120 km/h en D: 6,6 s

Frenada
100-0 km/h: 38,9 m
140-0 km/h: 76,8 m

Consumos
100 km/h: 5,2 l/100 km
130 km/h: 7,1 l/100 km
Urbano: 9,4 l/100 km

1 comentario
Autoweb
Autoweb
AUTOR
PERFIL
  • DISEÑO
  • HABITABILIDAD / CONFORT
  • PRESTACIONES / MOTOR
  • COMPORTAMIENTO
  • SEGURIDAD
  • PRECIO / COMPETENCIA
  • EQUIPAMIENTO

Peugeot 208 GT

- Precio $4.454.527
- Potencia 130 CV
- Aceleración 0 a 100 km/h 8,8 seg.
- Consumo promedio 7,8/100 km

Noticias Relacionadas

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios aparecen marcados con *

Cancel reply

1 Comentario

  • Sergio
    29 junio, 2021, 12:00 pm

    Excelente la prueba.

    El auto es muy lindo y tiene una muy buena mecánica. Pero ese precio…

    Es el gustito de algun fanático de billetera abultada…

    RESPONDER