Son modelos (tanto nuevos como actualizaciones) que ya se tenían que haber presentado. Incluso habría una nueva marca involucrada.
La continuidad del conflicto entre los gobiernos de Argentina y México por la renovación del ACE 55 está dejando un sinfín de problemas para las automotrices involucradas.
El intercambio está caído desde mediados de marzo e impide el ingreso de modelos mexicanos sin pagar arancel, algo que afecta directamente a los modelos que llegan importados desde allí.
En esa lista están los Chevrolet Silverado; Ford Bronco Sport y Maverick; Honda ZR-V; Kia K3 y K4; Nissan Frontier, Sentra y Versa, Ram 2500 y los Volkswagen Taos, Tiguan y Vento, ya que los modelos de Audi, BMW y Mercedes ya pagaban el arancel por no contar con un mínimo de piezas regionales.
Además del flujo normal de unidades que se vio afectado, varios de esos modelos tenían pautada una renovación que no se está dando por este conflicto. Y lo mismo sucede con algunas novedades que iban a llegar a nuestro mercado.
En esa lista aparece particularmente afectada Nissan, que no ha podido presentar los rediseños de Versa y Sentra ni traer las versiones de la Frontier mexicana, que si bien no muestra cambios con respecto a la nacional, dejó la oferta en apenas un puñado de versiones.
Algo similar pasa con la renovación de la Ram 2500 (que ya se vende en Brasil) y la llegada de la nueva generación del Jeep Cherokee, mostrado en el verano, aunque en su postergación también entran a jugar otros factores.
En Kia, el conflicto golpea el flujo tradicional de K3 y K4, pero también postergó la llegada de la versión hatch del mediano, programada para estos meses.
Y aunque por ahora es solo un rumor, se dice que el posible desembarco de Mazda, que fabrica en México los 2, 3, CX-3 y CX-30, también está a la espera de la renovación del acuerdo.












































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