Prueba: Ford Bronco Sport Wildtrack

Este SUV mediano de Ford ofrece mucha potencia, buen confort de marcha, excelentes cualidades fuera de ruta y un equipamiento abundante.

Por Martín Simacourbe
Fotos: Venanzio Ozino y M.S.

Desde hace un tiempo, Ford tomó la decisión de virar su oferta mundial, dejando casi de lado los automóviles y concentrando su catálogo en nuevos SUV y pick ups.

Parte de esa movida fue el renacimiento del Bronco, un modelo que ganó muchos adeptos en su primera etapa, recorrida en el mercado norteamericano entre 1966 y 1996 (ver más).

La “marca” Bronco volvió con todo, con una versión “tradicional” de 2 y 4 puertas (ver más) de similar concepción al Jeep Wrangler y con otra más civilizada, denominada Sport, que viene a dar pelea en el segmento de los SUV medianos, dominado en Sudamérica por la Jeep Compass.

El espíritu Bronco se percibe en esta versión que manejamos más en lo que no se ve que en lo que queda a la vista, gracias a una gama que deja de lado las cada vez más populares versiones 4×2 y se centra en la tracción integral con altas aptitudes para salir de la ruta.

La Bronco Sport, que llega en dos versiones al país, se sube a la misma plataforma de la Kuga y se produce en México, planta desde donde también arribará, con la misma base, la futura pick up Maverick (ver más), que se posicionará por debajo de la Ranger.


DISEÑO/ESTILO
Si el Bronco a secas tiene innumerables contactos con el histórico modelo, este Sport apenas si le hace algunos guiños al tradicional a nivel diseño, ya que los faros redondos y el formato cuadrado se asemejan más a los clásicos SUV que a los crossover actuales.

Por sus formas, el Bronco Sport bien podría haber pasado como una nueva generación del primer Escape (ese que tuvimos a comienzos de siglo). En su diseño hay algo de Renegade y también de Land Rover, gracias al salto que da el techo a la altura de las plazas traseras.

El resultado final es atractivo, con una firma lumínica que llama la atención. También lo hace el hecho de que primen las líneas rectas, con un capot elevado y plano que se ve claramente desde el puesto de conducción.

Como el Mustang, el Bronco Sport deja de lado el óvalo de Ford en la trompa, pero a diferencia del deportivo, el logo tradicional aparece en el portón posterior.

Resulta extraño que en tiempos en que los logotipos son tan llamativos e importantes (ver más), Ford haya recurrido a unas simple letras y no al brioso caballo apoyado en sus patas delanteras para vestir a la parrilla.

Y al igual que Jeep, el modelo de Ford muestra en varios sitios de la carrocería y el interior los Easter Eggs, esos simpáticos dibujitos que remiten al Bronco original y a la aventura (ver foto).

La gama de colores para la Argentina es algo tristona, sin el azul, naranja o rojo de otros mercados: hay blanco, negro, marrón y tres tipo de gris.


INTERIOR/CONFORT
Adentro el Bronco Sport es más moderno que clásico, sobre todo gracias a la multimedia. El tablero, que combina agujas (tremenda precisión del velocímetro) y medidores digitales (mejorables los de temperatura y combustible) se combina con una muy completa pantalla.

Allí se pueden visualizar los datos de viaje, el completísimo sistema de ayudas a la conducción y también los muchos modos de tracción que ofrece el sistema G.O.A.T. (iniciales de Goes Over Any Terrain), que es un guiño al desempeño de una cabra (goat en inglés) en las montañas.

La multimedia también es completa y muy eficiente pero la pantalla algo justa. Allí se puede ver la cámara posterior y también la delantera (ver video), que ayuda bastante en el off road y a la hora de estacionar, ya que entre el capot elevado y que no tiene sensor de estacionamiento delantero, la maniobra es un tanto a ciegas.

La terminación es buena en general. Los tapizados de gran calidad y un color atractivo conviven con materiales soft de buen tacto y otros premeditadamente rústicos para realzar el espíritu aventurero en la plancha.

El encastre de todos no es siempre el mejor y, en nuestra unidad al menos, se podían oír varios crujidos debajo de la plancha. Esperemos que sea parte del acostumbrado maltrato de la prensa y no de la falta de calidad.

La posición de manejo es muy buena con doble regulación de volante y eléctrica de la butaca y el espacio en las plazas posteriores generoso a lo alto (por el techo elevado), suficiente para los pies y correcta a lo ancho. Un tercer ocupante no la va a pasar del todo bien por la dureza de la quinta plaza y por el túnel (no tan voluminoso) que obliga a abrir la piernas.

El equipamiento es completo, con varios sensores, climatizador doble, cargador de celular, asientos calefaccionados y Auto Hold para no estar detenido con el pie en el freno. Se podría exigir por el precio estacionamiento asistido, techo panorámico y portón eléctrico, pero no son cosas esenciales.

Pero lo mejor del Bronco Sport son las pequeñas soluciones que brinda, siempre en pos de ese espíritu aventurero (ver video). Hay mil espacios para dejar cosas, bolsillos en los respaldos con cierre relámpago, lugares para llevar linternas y cuchillos o colgar tazas de campamento, varias entradas USB, piso alfombrado en goma, enchufes tradicionales y hasta un destapador para botellas.

Igual de práctico es el baúl, al que se accede por el portón o por una luneta independiente por si querés sacar o dejar algo pequeño. El piso está revestido con otra goma muy duradera y en vez de cortina enrollable hay una plancha plegable que puede adoptar varias posiciones (ver video) y hasta oficiar de mesita para el picnic.

Ese material es el mismo que reviste los respaldos traseros, con lo cual si plegás la segunda fila podés meter una bici sin miedo a ensuciar o rayar algo. Lo único malo es que como todo es rígido, según lo acomodes o por donde vayas el baúl puede convertirse en un sonajero.

Ah, por capacidad no es de los más amplios y si bien Ford anuncia 566 litros, es una medida que toma de piso a techo. Lo mejor para el off road es que el auxilio, de chapa, es de la misma medida (algo que no trae la versión Big Bend).


MOTOR/PRESTACIONES
La gama la componen dos versiones bien diferenciadas, porque además de algunos equipamientos, el base viene con un triclíndrico 1.5 de 180 CV y este full con el 2.0 de 240 CV que ya conocimos en Mondeo, por ejemplo.

Los 180 están muy bien para el promedio del segmento, pero los 240 caballos se transforman en la cifra más alta entre los constructores generalistas del segmento, superando a los híbridos (Kuga y Rav4) y la Tiguan de 220 CV.

El torque está dispuesto en un amplio margen, con lo cual, pese a su alto peso, de casi 1.700 kilos, las prestaciones son dignas de un deportivo, con 7,5 segundos para llegar a 100 km/h y menos de seis para pasar de 80 a 120 km/h.

La caja es una automática de ocho marchas que se presenta con una selectora circular que simplemente requiere un poco más de acostumbramiento. Para pasar las marchas en modo manual están las levas y solo se echa de menos un botón para poner rápidamente el parking en vez de estar girando la rueda.

El poder bajo el capot se siente en las aceleraciones, pero también en los consumos, que salvo a velocidades crucero, cuando entran a jugar las sobremarchas, es elevado. Pide más de siete litros en ruta, casi 10 en autopistas y en ciudad no baja de los 15 litros, todo con un tanque de 60 litros.

Como dijimos, la tracción en ambas versiones es integral y si bien no cuenta con reductora, posee siete modos de manejo (cinco en la versión Big Bend) que regulan el sistema de tracción, la respuesta del acelerador, la caja, el bloqueo de diferencia y los frenos conforme al piso que se va a enfrentar.


COMPORTAMIENTO
Entramos a la parte más divertida de esta prueba, porque la Bronco da un giro de 180 grados a lo que se viene imponiendo entre los SUV medianos.

Lo que antes era “líght” hoy es moneda corriente y mientras cada vez es más raro encontrar un 4×4, se hace muy difícil toparse con uno que pueda, en serio (salvo el Compass Trailhawk), encarar caminos complicados.

No es una crítica al mercado, porque con tanto nuevo cliente que se acerca a los SUV sin la más mínima intención que ir y volver del trabajo y salir alguna vez de vacaciones sin pisar siquiera un barrito, es lógica la desaparición de la vieja escuela off road.

Pero cuando un modelo sale de la norma y permite hacer lo que sus pares ya no desean, hay que celebrar. Y este Bronco Sport lo hace con creces.

Aun sin la robustez estructural y el sistema de tracción de una SW4 o una TrailBlazer, el Bronco es lo mejor, sin dudas, entre los SUV medianos, si tu idea es sacarle partido a un vehículo en condiciones trialeras.

Los mencionados sistemas que adaptan al Bronco para enfrentar distintas superficies, el bloqueo de diferencial central y trasero, la potencia del motor y los neumáticos de uso mixto con perfil bien alto lo hacen ideal para animarse a salir en serio de la ruta y no conformarse con una vueltita a ritmo ligero por las dunas pinamarenses, aunque seguro muchos Bronco verán allí su máxima dificultad.

Esa capacidad para salir de la ruta no lo hace tosco sobre el asfalto, sino todo lo contrario. Es muy confortable en la ciudad, con ese perfil generoso de los neumáticos, una suspensión suave y una dirección súper agradable para el día a día, sin importar pozos o lomos de burro.

En lo dinámico responde más a los cánones yankees que a los europeos. Es una seda para afrontar largos viajes en autopistas con poca exigencia, pero muestra inclinaciones de la carrocería si se encaran curvas cerradas. El ESP se muestra vigilante e interviene sin titubeos, asegurando las maniobras, pero hay varios SUV de su tamaño con mejor desempeño.


SEGURIDAD
Una muy buena política de Ford es que todos sus modelos nuevos (incluido el Territory, por ejemplo). vienen con una alta dotación de seguridad. Y el Bronco Sport no es la excepción.

No solo viene con nueve airbags (a los de siempre se suman el de rodilla de conductor y los poco frecuente laterales traseros), control de estabilidad, el frenado autónomo, el control de luces altas y alertas varios, sino con un paquete de conducción casi autónoma muy interesante.

El combo no es nuevo (control crucero adaptativo y mantenimiento de carril), pero sí su eficacia. El Bronco Sport puede frenar a cero y continuar la marcha sin necesidad de tocar los pedales.

Si la detención del tránsito fuera menor a los cuatro segundos, la reinicia solo y si es mayor, bastara con tocar la tecla RES en el volante (foto superior) para continuar “persiguiendo” a quien nos precede. Se puede utilizar tranquilamente en la ciudad, aunque no es lo más recomendable.

El sistema solo exige mantener las manos en el volante porque no reemplaza a la conducción, pero vaya que la asiste. Además, el mantenimiento de carril utiliza el de centrado, con lo cual el vehículo no va “rebotando” contra las líneas sino que permanece en el centro de la vía, sumando confort y mucha seguridad.

El poder de iluminación es muy bueno, pero los frenos no mostraron cifras dignas de elogio, con más de 41 metros para detenerse de 100 km/h a 0. El frenado autónomo interviene cuando es necesario y alerta sin no estamos tan atentos. Todo con parámetros regulables (incluido el crucero y el carril) y que también se pueden eliminar.

Aun no hay pruebas de Latin NCAP, pero en las del NHTSA (el organismo norteamericano) le fue muy bien en todos los rubros.


PRECIO/COMPETENCIA
La reconversión de Ford de la que hablábamos al comienzo se ve en que la marca del óvalo es la única con tres propuestas en la gama mediana de SUV, con esta Bronco importada de México, la Kuga híbrida que viene de Estados Unidos y la Territory que llega de China.

La Bronco Sport se destaca por ofrecer doble tracción en serio y 240 CV, diferenciales por los que es lógico que la marca exija algo más de dinero. Y los 5.550.475 pesos que cuesta esta versión Wildtrack, que a piori suenan a mucho, no lo son tanto si vemos algunos rivales.

Las otras 4×4 (Equinox, Compass, Tucson, X-Trail y Koleos) están en precios similares, con menos potencia y menor capacidad off road. E incluso varias 4×2 como CR-V o 3008 cotizan parecido.

Las excepciones son la Rav4 (que no tiene valor desde hace ya varios meses), la Corolla Cross (que es 4×2, pero como mucho cuesta menos de 4 millones, algo increíble) y la Tiguan 350 (que cuesta más de 7 millones, sí, más increíble aun).

De todos ellos, “el” rival es el Jeep Compass Trailhawk, el otro que también se le anima al off road, pero con algo menos de capacidad. Hay versiones nafta y diesel a 5.6 millones de pesos, pero pronto, con el rediseño, la 4×4 quedará reservada a la opción gasolera.

Las otras propuestas de Ford van por abajo (Territory a 4.5 millones la full) y por arriba (casi 6 millones la Kuga tope de gama). Y si aun te parece mucho esta la versión Big Bend, con el motor de 180 CV (casi a la par del resto del segmento), tracción integral de menos capacidad y algo menos de equipamiento (ver más) por 4.540.850 pesos.

Así las cosas, el Bronco apuesta por convertirse, más allá de las cifras de venta, en el nuevo referente entre los SUV medianos, antes de la llegada del renovado Jeep Compass (ver más) y del debut del Volkswagen Taos producido en la Argentina (ver más).


Lo Bueno

Prestaciones/Potencia disponible
Comportamiento off road
Equipamiento de seguridad
Diseño atractivo
Confort de marcha

Lo Malo

Consumo urbano
Precio elevado
Calidad de algunos plásticos
Baúl reducido
Quinta plaza


FICHA TECNICA

Motor
4 cilindros, 16 válvulas
Cilindrada: 1.999 cm3
Alimentación: Nafta
Potencia: 240 CV a 5.500 rpm
Torque: 373 kgm entre 1.750 y 4.000 rpm

Transimisión
Caja: Automática de ocho marchas
Tracción: Integral
Frenos: Disco ventilado/Disco

Tren de Rodaje
Suspensiones: McPherson/Multilink
Dirección: Eléctrica
Neumáticos: 225/65 x 17″

Dimensiones y Capacidades
Largo/Ancho/Alto: 4,386/1,888/1,813 mm
Peso: 1.681 kilos
Baúl: 566 litros
Tanque: 60 litros

EQUIPAMIENTO DE CONFORT
Acceso y arranque sin llave
Arranque remoto del motor
Butaca con regulación eléctrica
Bloque de diferencial trasero
Cargador inalámbrico
Climatizador bizona
Control crucero adaptativo
Llantas de aleación
Pantalla táctil con cámara del/tras.
Sensor de estacionamiento
Sensor de lluvia
Tapizado de cuero
Techo corredizo
Volante de doble regulación

EQUIPAMIENTO DE SEGURIDAD
Airbags frontales, laterales (del/tras), de cortina y de rodilla
Alerta de punto ciego
Apoyacabezas (5)
Cinturones inerciales (5)
Control de estabilidad
Faros antiniebla delanteros
Frenado autónomo de emergencia
Luces altas automáticas
Mantenimiento y centrado de carril
Isofix

PRESTACIONES

Aceleraciones
0-100 km/h: 7,5 s.
0-400 metros: 15,5 s.
0-1000 metros: 26,7 s.

Recuperaciones
80-120 km/h en D: 6.8 s.

Frenada
100-0 km/h: 41,5 mts.
140-0 km/h: 71,4 mts.

Consumos
100 km/h: 7,4 litros/100 km.
130 km/h: 9,8 litros/100 km.
Urbano: 15,6 litros/100 km.

1 comentario
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PERFIL
  • DISEÑO
  • HABITABILIDAD / CONFORT
  • PRESTACIONES / MOTOR
  • COMPORTAMIENTO
  • SEGURIDAD
  • PRECIO / COMPETENCIA
  • EQUIPAMIENTO

Ford Bronco Sport Wildtrack

- Precio $5.550.475
- Potencia 240 CV a
- Aceleración 0 a 100 km/h 7,5 seg.
- Consumo promedio 12,1/100 km

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1 Comentario

  • Adolfo
    7 mayo, 2021, 3:25 pm

    Más parecido al Land Rover no se consigue, ja.

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