AFAC y CAMIMA consideran que el régimen actual es un fracaso y que la iniciativa resulta esencial para el futuro de la industria.
Una de las grandes razones por las que el autopartismo nacional no despega (además de los múltiples impuestos) es por la relación que tienen las pequeñas y medianas empresas con los sindicatos.
Así lo deja ver el comunicado que CAMIMA (Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica Argentina) y AFAC (Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes) realizaron en conjunto.
Ambas entidades expresaron un “enfático apoyo al Proyecto de Ley de Modernización Laboral que se tratará en el Senado de la Nación a partir del mes de febrero próximo“.
“Consideramos que esta iniciativa resulta esencial para el futuro sostenible de la economía productiva y de la industria, generando empleo genuino y de calidad“, destaca el comunicado.
“El régimen actual ha fracasado. Este fracaso tiene consecuencias sociales enormes: estancamiento, informalidad, salarios bajos, baja eficiencia y productividad. Es necesario un esquema moderno y realista como el propuesto“.
“Por ello expresamos nuestro firme acompañamiento a la propuesta de limitar la ultraactividad de los convenios colectivos para terminar con la obsolescencia de muchos de ellos, que tienen más de cincuenta años“.
“En ese marco, deseamos destacar la iniciativa de defender el derecho a la libertad de elección de las empresas con respecto a qué entidades adherirse, sin la existencia de aportes compulsivos que solo buscan proteger privilegios monetarios que contaminan la institucionalidad de la representatividad empresaria“.
“La justicia ya se ha expedido, hace años, sobre la ilegalidad de estos aportes que se intentan convalidar desde algunos sectores, tanto por ir en contra de acuerdos internacionales al afectar la libertad de agremiación como por intentar retrotraernos a esquemas corporativistas que corresponden al siglo pasado“.
“Estos esquemas corporativos que no tienen escrúpulos a la hora de afectar la libertad individual, también incrementan los costos laborales no salariales que afectan la competitividad y en un claro conflicto de intereses al negociar sus propios ingresos en paritarias“.
El Secretario General de CAMIMA, José Luis Ammaturo, remarcó que “CAMIMA acompaña el proyecto, porque promueve una modernización estructural del sistema laboral y habilita la actualización de modalidades de trabajo y de los convenios colectivos para adecuarlos a las realidades productivas, tecnológicas y competitivas del siglo XXI“.
Por su parte, el Presidente Ejecutivo de AFAC, Juan Cantarella, manifestó que “para una cadena automotriz-autopartista que depende más de las exportaciones que del mercado interno, resulta indispensable contar con esquemas laborales modernos que promuevan la eficiencia productiva. Mientras se hacen esfuerzos por captar inversiones, los equipos de trabajo están limitados por modelos laborales arcaicos que tienen más de 50 años”.






































Leave a Comment
Your email address will not be published. Required fields are marked with *