Charlamos con el Gerente de Producto de Chery sobre la “nueva” Chery: novedades, imagen, clientes y concesionarios.
Tras el relanzamiento de la marca a mediados del año pasado, Chery continúa con su ofensiva. Lanzó el Arrizo 8 (ver más) y anticipó varias novedades más para este año. Allí charlamos con Martín Scrimaglia, Gerente de Producto de la marca asiática.
Entre esas novedades estarán las versiones a combustión de los Tiggo 4 y 7, pero también la versión híbrida enchufable de este último. Y para fin de año se anunció la llegada de una pick up (todo indica que es la Himla, ver más) y un inédito modelo del segmento compacto.
Para Scrimaglia, la reconstrucción de la imagen de marca es uno de los ejes centrales. “Atrás quedaron el QQ o el Fulwin. Hoy es otra Chery y necesitamos enseñarle eso al cliente”. En ese proceso, el posicionamiento de precios y producto juega un rol clave. “Chery tiene una limitación de precios; a partir de cierto valor el cliente ya elige marcas premium tradicionales”, reconoce el directivo.
Ese dilema se refleja en modelos como el Tiggo 8 PHEV, que la marca también podría incluir en la gama nacional. “Es un vehículo recontra equipado, pero yo lo tengo que posicionar por arriba y entender si el cliente me va a elegir, porque ahí competimos de igual a igual con otras marcas”, señala Martín. Por eso, la estrategia combina distintas lógicas: “No siempre hay que ganar plata con todos los modelos; algunos sirven para generar branding, expertise, otros son ventanas claras de rentabilidad”.
Pero el relanzamiento de Chery en Argentina no pasa solo por los productos, sino también por una revisión profunda de su estructura comercial. “La red anterior estaba muy atomizada, con concesionarios de distintos calibres y capacidades”, explica Scrimaglia. Frente a ese escenario, la decisión fue clara: “Se priorizó elegir socios de peso, con experiencia en el negocio, darles más zonas y más responsabilidad”.
Además, se está trabajando en otras áreas, como la postventa. “Somos un grupo nuevo, con un equipo nuevo, y hay más de 55.000 autos de la marca circulando, con clientes que la pasaron mal”, reconoce. “Tenemos que trabajar muy fuerte en procesos de calidad y en enseñarle mucho a la nueva red”.
Las señales del mercado son claras. “Tenemos muchos reclamos en redes sociales, gente que no encuentra repuestos o que está enojada”, admite Scrimaglia. Pero la respuesta es contundente: “Estamos estableciendo canales claros, reforzando procesos y poniendo mucho foco en la calidad, que es algo que se había perdido”.






































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